Volar – Una idea del Film “Alas de sobrevivencia”

La libertad que le atribuimos al vuelo de un pájaro tiene el valor de lo inalcanzable. Sólo se podrá entender mientras el cielo sea su dominio, y el techo que se impone a nuestros sueños. Estos días en que las tormentas me obligan a planear bajo, recuperando fuerzas lejos de los espacios abiertos a la luz y al viento, los sones y los aromas del mundo penetran hasta aquí desde la distancia por brechas insospechadas. Lo incierto me da alas; lo conocido me las quita. Y en esa resaca imposible de imágenes porno vividas, encuentro rumbo y compañía para el viaje que se anuncia en silencio.

Los responsables de la contemplativa “Alas de sobrevivencia” —un trabajo excepcional por su apacible belleza, pero sobre todo por la manera en que fue realizado—, no quieren definir su aventura ni como un documental, ni como una película de ficción: ellos la consideran una fábula animal. Y, como toda fábula animal, ésta es también una fábula humana. En las vicisitudes que atraviesan las aves protagonistas durante sus largas y extenuantes migraciones, recorriendo miles de kilómetros por el aire, con el firmamento y los magnetismos terrestres como única guía, se esconde algo tan heroico que no escapa a la historia de ningún hombre: la necesidad de sobrevivir. Los misterios que nos desvelan estas formidables criaturas aladas, captados por la armoniosa mirada de Jacques Perrin, no son sino las mismas realidades que encierra nuestra más pedestre cotidianeidad. Compartimos con ellas el hambre, el miedo y la fatiga; la experiencia de leer en la memoria colectiva de nuestros acentros, en las bondades y rigores de la Naturaleza, de buscar hogar y reconocernos en la identidad colectiva, de nacer para luchar y transmitir…

usairborneandthegeese1

 

El polifacético Jacques Perrin y su equipo, compuesto por más de 400 miembros procedentes de diferentes disciplinas técnicas, científicas y artísticas, se entregaron a un costoso rodaje que durante 4 años los condujo por los cinco continentes, y cuya crónica se ha visto reducida en el montaje final a 90 minutos de duración. Basándose en las teorías de la impronta del Premio Nobel Konrad Lorenz y en las experiencias pioneras de Bill Lishman, ellos mismos se encargaron de criar e instruir en el vuelo a estos actores con plumas, para poder seguirlos, con posterioridad, en sus titánicas travesías desde su propio medio. Por eso, casi tan interesante como la propia película es el making of que acompaña la edición en dvd. En él, se recogen los siguientes versos del poeta vietnamita Nguyen Gia Kieng:

En nuestra próxima existencia, nos cuidaremos mucho de no ser humanos. Seremos dos gansos salvajes volando bien alto en el cielo. Las nieves deslumbrantes, los mares y los ríos, las montañas y las nubes, los rojos polvos del mundo; los miraremos de lejos como si nunca nos hubiésemos caído.

Ayer llegaba el paquete postal de A., cargado de ilusiones y sosiego. Y era A. quien, sin saberlo, me regalaba estas palabras, escritas como el soplo que precede cada nuevo despegue. Una sorpresa dentro de otra, y una más escondida al abrigo de esta última. El sobre traía perfumes de hojarasca y salitre, y al darle la vuelta, pude escuchar la arena de algún desierto deslizándose dentro de él. Nada me pareció fortuito cuando lo abrí. Las aves migratorias habían arrastrado todos los vientos del mundo hasta su próximo destino: tierra, mar y cielo aterrizaban en mi casa confundidos en un mismo aliento. Como si nunca nos hubiésemos caído.